¿Qué Es?
También se denomina "tisis".
La enfermedad producida por la infección por el bacilo de Koch o Mycobacterium
Tuberculosis.
Es una infección crónica, destructiva, que sin tratamiento dura toda la vida.
Incluso tras un tratamiento adecuado, puede reactivarse al cabo de muchos años.
Afecta más frecuentemente a los pulmones, pero puede afectar a cualquier parte
del cuerpo.
Causas
El microbio productor de la tuberculosis, se transmite fácilmente por el aire
desde los enfermos hasta personas sanas cuando estos tosen o estornudan.
Aunque la casi totalidad de personas que contactan con el bacilo de Koch se
infectan, la respuesta a la infección depende de muchos factores; el más
importante es el estado del sistema inmunológico:
cuando el paciente tiene una buena situación inmunológica y alimentaria,
usualmente el bacilo queda limitado y "adormecido" (lesión pulmonar y gánglios
linfáticos hiliares calcificados, o "complejo primario de Gohn").
cuando las defensas del organismo están debilitadas, el bacilo se multiplica al
entrar en el cuerpo, produciendo la clínica característica de enfermedad
pulmonar importante, aunque sólo tras unos años.
cuando en un paciente que aisló la infección inicialmente, disminuyen las
defensas,entonces la tuberculosis se reactiva, pudiendo producir cualquier tipo
de la misma a partir de ese momento.
Con el tiempo la infección de múltiples órganos y sistemas, o la importancia de
la lesión pulmonar llevan, sin tratamiento, a la muerte, frecuentemente a
consecuencia de la erosión de un vaso sanguíneo importante por la lesión
pulmonar, ahogándose el paciente en su propia sangre (hemoptisis).
Sintomas
La clínica de la tuberculosis puede dividirse en tres etapas o fases (en su
forma más común, de entrada por el aparato respiratorio):
Fase de "Primoinfección"
Cuando el bacilo penetra por primera vez en el cuerpo.
El paciente no suele notar nada, sólo se reconoce por la "seroconversión"; el
paso de una reación a la tuberculina negativa a una positiva.
El bacilo se extiende por todo el cuerpo silenciosamente.
Fase silente
Puede durar años, el paciente puede notar cansancio, febrícula (décimas de
fiebre, sobretodo nocturna), pe´rdida de peso y sudoración nocturna.
El bacilo se va multiplicando en los órganos.
Fase florida
Aparecen síntomas de la afectación de los órganos. Lo más frecuente es la tos,
inicialmente seca, posteriormente productiva, clásicamente de esputos
blanquecinos y bien ligados. Más adelante sanguinolentos o francamente
sangrientos ("hemoptisis", o toser sangre). Pueden aparecer signos y síntomas de
la afectación de cualquier órgano o sistema, como hematuria (orinar sangre), por
afectación renal, dolores de cabeza y convulsiones, por afectación de las
meninges, Enfermedad de Addison (insuficiencia suprarrenal), por afectación de
estas glándulas,...
El cuerpo intenta reaccionar a la infección generalizada formando "bolas" de
células protectoras, pero estas se mueren, formando los caseomas (como granos de
pus grandes, con el interior fundido), que se unen y vacían, formando las
clásicas cavernas.
La tuberculosis también puede presentar otras evoluciones, siendo las
variaciones más frecuentes:
la inactividad prolongada de la infección, cuando el organismo consigue contener
la multiplicación de la bacteria (tuberculosis latente), y
la extensión generalizada a través de la sangre (tuberculosis miliar).
Riesgo
Se ha demostrado epidemiológicamente que la subalimentación, pobreza y
hacinamiento son factores muy importantes.
Contacto con las secrecciones respiratorias de pacientes "bacilíferos" (cuyas
secrecciones contienen bacilos de Koch).
Mucho más raramente, contacto con otras secrecciones contaminadas, como saliva
(sobre una herida), o lactancia.
Disminución de las defensas en personas con infecciones
latentes.
Prevención
La vacuna antituberculosa (BCG), aunque no evita la infección, prepara al
cuerpo para que reaccione vigorosamente ante el contacto con el bacilo,
produciendo un control precoz de la infección, que puede no reactivarse nunca.
Evitar el contacto con personas infectadas. Para ello se les suele ingresar en
unidades con protección especial respiratoria hasta que, gracias al tratamiento,
dejan de expulsar becilos (usualmente un mes).
Las personas que han estado en contacto con un paciente diagnosticado de
tuberculosis, deberán realizarse la prueba de la tuberculina, que establece sí
han estado en contacto con el bacilo. Si se ha positivizado recientemente, o es
positiva (la vacunación reciente con la BCG la positiviza), se administra un
tratamiento aligerado a base de Isoniacida para evitar que se desarrolle la
enfermedad (Quimioprofilaxis).
Diagnóstico
Diagnóstico
La aparición de síntomas, al ser inespecíficos, requiere una valoración
epidemiológica por parte del médico que atiende al paciente (si se han dado
casos en el entorno cercano o lejano del paciente recientemente, será más
probable, y se buscarán pruebas más rapidamente).
Hoy en día se emplea sobre todo las pruebas cutáneas (de la tuberculina), y el
estudio de los esputos para el diagnóstico de las primoinfecciones. Siempre se
realizarán radiografías de tórax para descartar lesiones pulmonares, fácilmente
detectables mediante dichas pruebas.
En casos específicos, se realizarán otras pruebas más complejas.
Tratamiento
El tratamiento requiere un internamiento hospitalario inicial, para que no se
propage la infección, y la toma durante un período de seis a nueve meses de
varios medicamentos en combinación, según le prescriba el médico.
Medicación
El tratamiento de la tuberculosis se realiza mediante la combinación de varios
medicamentos.
Es imprescindible que siga a rajatabla las indicaciones de su médico, sin
olvidarse la medicación, so pena de crear bacilos resistentes a los
medicamentos, lo que empieza a ser un problema importante.
Actividad
Inicialmente se recomienda no cansarse, una vez recuperado puede reanudar su
actividad normal.
Dieta
Se recomiendan dietas ligeramente hipercalóricas e hiperprotéicas, sobre todo al
principio de la enfermedad.
Complicaciones
La tuberculosis puede afectar, como ya se ha señalado, a cualquier órgano o
sistema corporal, por lo que puede provocar cualquier complicación imaginable
que derive de la destrucción de un órgano o sistema.
La infección por el Bacilo de Koch produce alteraciones inmunológicas, que
pueden facilitar las sobreinfecciones.
Pronóstico
La infección dagnosticada y tratada a tiempo suele curar completamente, pero
para ello es imprescindible la adherencia estricta al régimen medicamentoso
prescrito.
La tuberculosis no tratada es invariablemente fatal, aunque tras un largo
proceso.