¿Qué Es?
Así se denominan las afectaciones infecciosas e inflamatorias de la próstata.
Según su duración pueden ser agudas o crónicas.
Es dudosa, aunque probable, su relación con el cáncer de próstata. En estos
casos se debe acudir al médico que es el encargado de recetar el tipo de
antibióticos que considere más oportuno, tras una pequeña exploración, descartar
la existencia de un absceso en la glándula, lo cual requeriría un tratamiento
quirúrgico. Por las especiales características de la próstata, el tratamiento
deberá ser prolongado (mínimo tres semanas).
Causas
La causa más frecuente de prostatitis aguda es desconocida, al no poderse
demostrar una infección, por lo que se denomina "Prostatitis aguda aséptica".
Se han implicado microorganismos inferiores, (Clamidias, Micoplasmas y virus)
sin llegarse a demostrar.
Algunas bacterias (bacilos gram negativos) tienen la capacidad de ascender por
el tracto urinario masculino y anidar en la próstata.
La próstata presenta unas características especiales, de entorno muy básico y
pobre vascularización, que la convierten en un "santuario" para las bacterias
que pueden sobrevivir en dicho medio, por lo que su cronificación es frecuente
si no se sigue el tratamiento correcto.
Sintomas
Se pueden dividir en:
Síntomas generales:
Malestar general,
Dolor en la parte baja del abdomen y, fundamentalmente, en la zona del periné
(en la entrepierna),
Fiebre (sólo en las bacterianas).
Síntomas irritativos:
Disuria (molestias al orinar),
Urgencia (sensación de necesidad imperiosa de orinar),
Frecuencia (ganas de orinar constantemente),
Nocturia (ganas de orinar durante la noche),
Eyaculación dolorosa.
Síntomas obstructivos:
Retraso en el comienzo de la micción,
Chorro de orina poco potente, con pausas,
Sensación de vaciamiento incompleto,
Goteo tras finalizar.
En las prostatitis crónicas los síntomas generales e irritativos son poco
intensos, predominando los obstructivos.
Riesgo
No están muy bien definidos.
Prevención
La tendencia a retener la orina puede ser importante.
El beber pocos líquidos, produciendo poca orina, influye.
No tienen, en general, relación con la actividad sexual.
Diagnóstico
Diagnóstico
El diagnóstico de las inflamaciones prostáticas se realiza mediante:
la clínica,
analítica fraccionada de la orina (se recogen en botes distintos la primera
parte, la intermedia y la última de la micción),
estudio del líquido prostático obtenido mediante masaje (ver tacto rectal),
la analítica general de sangre,
la exploración prostática, mediante tacto rectal (introducción de un dedo del
explorador en el recto, para palpar y masajear la próstata),
y su visualización mediante ultrasonidos (ecografía), introducendo una sonda de
ultrasonidos en el recto.
El diagnóstico de Prostatitis aguda no bacteriana será de exclusión (una vez
descartadas otras causas de inflamación prostática o de las vias urinarias).
Medidas Generales
Para el tratamiento de las prostatitis agudas bacterianas:
Es aconsejable la hospitalización,
el sondaje uretral para la obstrucción está contraindicado.
Para el tratamiento de las prostatitis crónicas y las agudas no bacterianas:
Pueden ser de utilidad los baños de asiento calientes,
los masajes prostáticos ayudan a vaciar el pus de la próstata,
Los antiinflamatorios pueden ser útiles.
Medicación
Las prostatitis siempre requieren tratamiento antibiótico instaurado por el
médico.
En las prostatitis agudas bacterianas, este se realizará siguiendo las
orientaciones de los cultivos de orina, y se mantendrá durante cuatro a seis
semanas.
Puede ser necesario comenzar el tratamiento por via endovenosa.
En las Prostatitis agudas no bacterianas, merece la pena realizar un tratamiento
antibiótico de prueba durante tres semanas, que se abandonará si no se consigue
mejoría, y se continuará durante seis semanas si esta se produce.
Las prostatitis crónicas requieren tratamiento antibiótico prolongado, de seis a
doce semanas.
Actividad
No se precisan restricciones específicas
Complicaciones
Rara vez, sobre todo tras maniobras intempestivas (sondaje p.ej.) o grandes
retrasos en el tratamiento de una prostatitis aguda bacteriana, o en pacientes
inmunodeprimidos, se puede producir una infección de la sangre, grave.
La principal complicación de las prostatitis agudas consiste en su
cronificación, de difícil solución.
Pronóstico
Las prostatitis agudas bacterianas curan con un tratamiento antibiótico
adecuado y de la duración necesaria.
Las prostatitis agudas no bacterianas pueden curar tras el tratamiento
antibiótico, o tras un período más o menos largo, aunque tienen tendencia a
recurrir.
Las prostatitis crónicas son de difícil curación, aunque se pueden suprimir los
síntomas mediante un tratamiento antibiótico prolongado.