¿Qué Es?
Enfermedad que se caracteriza por descargas masivas de grupos de neuronas
como consecuencia de un mal funcionamiento cerebral.
El tipo más frecuente es el denominado Gran Mal, caracterizado por ataques de
movimiento incontrolables:
Se altera la consciencia del individuo, se pierde el control de los esfínteres
(urinario y fecal) y se suceden períodos de normalidad con los ataques, que
pueden ser muy graves.
Un ataque se origina en una zona o foco cerebral que presenta actividad
eléctrica anormal.
Afecta al 0,5% de la población occidental.
Se inicia generalmente antes de los 20 años de edad.
Existen otros tipos de ataque epiléptico, menos frecuentes, entre los que cabe
destacar:
las ausencias o Petit Mal, en los que el paciente pierde la consciencia durante
períodos muy breves de tiempo
las epilepsias Témporo-Parietales, en las que se producen alucinaciones y
movimientos o actos estereotipados (siempre los mismos, como retorcerse las
manos elevándolas sobre la cabeza y bajándolas hacia el ombligo, reiteradas
veces)
las hipsarritmias, en las que se producen pérdidas del tono muscular breves y
continuas.
Causas
Desconocidas en la mayor parte de los casos, en los menos son debidas a:
Daño cerebral (postparto, por ejemplo o accidente).
Infección o tumor cerebral.
Hematoma crónico subdural.
Enfermedad vascular.
Enfermedad degenerativa del sistema nervioso.
Sintomas
Existen:
Ataques parciales simples o complejos: Epilepsia Témporo-Parietal.
Ataques generalizados; que incluyen:
Ataques de ausencia: petit mal.
Ocurre sólo hasta los 20 años, luego suelen desaparecer.
El paciente cesa toda actividad durante 30 segundos y luego la reanuda.
Se suele repetir varias veces al día.
Ataques mioclónicos o de los músculos.
Contracciones inevitables de músculos o grupos musculares.
Gran mal o ataques tónico-clónicos.
Es el más común y afecta a todas las edades.
Pérdida repentina de consciencia, seguida de convulsiones y movimientos sin
control que pueden ser de gran violencia.
Los ataques duran varios minutos y se siguen de somnolencia, asociados a
relajación de esfínteres.
Previo al ataque epiléptico el paciente entra en un "aura epiléptica".
Empieza a ver mal, olores extraños ó sonidos raros, que le ponen en tensión;
porque sabe que preceden y anuncian un ataque muy fuerte de tipo convulsivo.
Riesgo
Historia familiar de ataques epilépticos.
Exceso de consumo de alcohol, mezclado o no con ambientes con luces
centelleantes.
Uso de drogas que alteran la mente.
Hipoglucemia.
Historia de lesiones cerebrales.
Exposición a sustancias tóxicas.
Ciertos medicamentos pueden aumentar el riesgo de epilepsia.
Prevención
No existe.
Diagnóstico
Diagnóstico
Electroencefalograma, que define el tipo de epilepsia.
T.A.C o R.M.N. cerebrales, siempre obligados para descartar causas orgánicas
subyacentes.
A veces analíticas de sangre o de fluído cerebral, para descartar causas tóxicas
o infecciosas.
Medidas Generales
Evitar circunstancias que hayan provocado el inicio de un ataque.
Evitar alcohol y tabaco.
Evitar lugares cerrados con ambiente enrarecido.
Medicación
Drogas anticonvulsivantes, que requieren estricto cumplimiento y control médico.
Actividad
Evite ejercicios extenuantes.
Evite ruidos y luces fuertes.
Dieta
Alimentación baja en hidratos de carbono y rica en proteínas.
Complicaciones
Ataques continuos y deterioro mental.
Accidentes provocados por los ataques.
Pronóstico
Es incurable, excepto cuando son de tipo secundario y la causa
es tratable (tumores, infección, etc.).
La medicación anticonvulsivante y una vida sana, previene de problemas y permite
llevar una vida casi normal.
Algunos tipos, como las hipsarritmias, producen un deterioro cognitivo rápido y
profundo; por lo que son de muy mal pronóstico.